Vivimos en la era de la información, pero, ¿realmente la usamos de forma correcta? Nuestra mente está en un proceso de aprendizaje continuo e ilimitado. Cada día descubrimos decenas de cosas nuevas y mejoramos los conocimientos que ya teníamos sobre tantas otras cosas. Es una forma de reciclarnos, de renovar nuestro conocimiento y sabiduría, dejando atrás lo que no nos sirve y dando paso a nueva información de valor para nuestro crecimiento.

Es importante que aprovechemos ese flujo constante de información, anotando aquellas cosas que creemos importantes. Mi consejo es que tomes notas, prepares listas e incluso que expreses en voz alta aquellas cosas que quieres retener. Del mismo modo, debemos entender que la información puede llegarnos en exceso, y es entonces cuando en muchas ocasiones sufrimos una especie de parálisis que nos impide avanzar. Llegado ese momento, analiza por qué te sientes paralizado y piensa que existe información que, aunque haya llegado a ti de alguna manera, no está del todo interiorizada.

Para interiorizar la información que recibimos y hacer de ella algo útil en nuestro día a día es importantísimo ponerla en práctica. Aquello que no experimentamos se olvida y se pierde entre tanta información que nos llega. Por eso, debemos ser conscientes del nivel de información que recibimos y qué cosas queremos retener y convertir en parte de nuestra información útil. Pasar a la acción es la única manera: ¡experimenta y fomenta el aprendizaje!

Tomar acción no es tarea fácil, pues en numerosas ocasiones conlleva romper con creencias limitantes y salir de la tan peligrosa zona de confort. Debemos pasar del estado de reposo (zona de confort) al movimiento (tomar acción), aceptando que actuar puede llevarnos al equívoco a veces, pero, ¿no es así como mejor aprendemos? Recuerda, a veces es mucho más perjudicial para nosotros quedarnos donde estamos.

El aprendizaje pasa por la experiencia, por pasar a la acción. La teoría no es nada si no va acompañada de la parte práctica. Por eso, es fundamental que de toda esa información que recibimos diariamente, analicemos lo más importante y lo que queremos interiorizar y acto seguido pasemos a la acción, poniendo en práctica lo necesario para retener la información para siempre.

 

¡Tomar acción es fundamental en el camino del éxito!