Recientemente escuché al Doctor Mario Alonso Puig decir que uno de los secretos de la felicidad está en hacer bien al otro. Está demostrado que cuando hacemos algo bueno por otras personas nuestros niveles de oxitocina aumentan, así como nuestros niveles de energía debido a la plenitud que sentimos como consecuencia de la ayuda que brindamos. A veces no tiene que ser más que una sonrisa, un ‘gracias’ de corazón, una llamada telefónica… Se trata de conectar con las otras personas y que éstas también sientan que participan de ese momento energético de bondad y generosidad. Dicho de otro modo, es como si todos entrásemos en una burbuja de energía positiva y oxitocina, también llamada la hormona del amor.

Lo que hoy te quiero decir es que toda esa bondad y los buenos gestos los podemos llevar también a las empresas y los entornos profesionales. Puede parecer carente de sentido, pero es muy necesario y los beneficios son innumerables tanto físicos como psicológicos para todo el personal, clientes y proveedores. Aplicar la buena energía de las acciones positivas puede marcar la diferencia en un momento donde todos soñamos con cambiar el mundo desde nuestro desarrollo profesional y nuestro emprendimiento.

Todos queremos aportar a nuestros clientes y nuestros compañeros y desde aquí te invito a que trates de aportar bondad y generosidad en todos los entornos en que nos movamos. La bondad genera mejoras en la salud de las personas, y llevado a los entornos profesionales y empresariales, pueden mejorar enormemente el ambiente creando una masa crítica contagiosa que hace que esa buena vibración se traslade se unos a otros.

Haz el bien y no mires a quien, y eso incluye hablar bien de tus competidores, de aquellos que puede parecer que te pisan y que siguen tus estrategias. Incluso te digo que hables bien de todos aquellos profesionales y competidores que sientes que te copian o que siguen tus propias estrategias. La bondad es una actitud de vida y solo tú puedes introducirla en todos los ámbitos. Hagamos una cadena de bondad y generosidad, ¿te apuntas?

“La mejor vida no es la más larga, sino la más rica en buenas acciones”. Marie Curie.